23 años después, seguimos en la calle contra el Neoliberalismo

-¿Cuál fue la génesis de la Marcha?

- Se venía gestando una gran oposición. En el ´94 sentíamos muy fuertes las consecuencias de las políticas de ajuste y privatización de Menem y Cavallo. El gobierno además llevaba adelante una política dictada por las corporaciones que pretendía disciplinar a los trabajadores con despidos masivos. Las empresas del Estado eran desguazadas o mal vendidas -pese a la heroica resistencia de nuestros compañeros de ATE- y recordemos la complicidad de la burocracia sindical que en muchos casos pasaron a ser gerentes o socios de los nuevos dueños de estas empresas privatizadas. Es decir, grandes empresas concentrando el capital, quiebre del aparto productivo y en particular de las economías regionales con un empobrecimiento dramático del pueblo en general.

-¿Quienes estuvieron?

- A mí me tocó formar parte desde la lucha que veníamos llevando en defensa de la educación pública. Nos movilizamos junto a la FUA y a los estudiantes en general, en contra del ajuste en la educación y en la Marcha confluimos todos los sectores contra el menemismo. Ahí nos encontramos trabajadores y trabajadoras, con o sin empleo, partidos políticos de oposición, movimientos de derechos humanos, pequeños empresarios y productores, comerciantes, pueblos originarios y movimientos sociales como la CCC. Además sectores sindicales disidentes de la CGT y del MTA.

-¿Recordás el inicio de la Marcha?

- Partimos un 3 de julio y culminamos el 6 en Plaza de Mayo. Nos organizamos en 4 columnas que partieron del NOA, la Patagonia, Cuyo y el Litoral. Cada una de ellas traía sus experiencias de resistencia y demandas. La gente se iba sumando en los pueblos y rutas por donde pasábamos. Recordemos que esto se daba en un contexto donde se venían produciendo en nuestro país distintas rebeliones y movimientos populares como el Santiagueñazo, además de otras puebladas en Salta, Jujuy, La Rioja y Cutral-Có, entre otras. El pueblo estaba diciendo «basta».

-La Central fue un canal de expresión de lo que se estaba viviendo

- Sin dudas. Menem había prometido el salariazo y la revolución productiva y lo que estaba dejando en realidad era pobreza, desocupación, flexibilización laboral y destrucción del aparato productivo en general. Frente a esto, dijimos «basta» y nos pusimos al frente. 70 mil personas reunidas en Plaza de Mayo y lo novedoso es que esta vez la centralidad de la movilización no estuvo en Buenos Aires o Capital sino que fuimos las provincias las que irrumpimos para decir No al liberalismo y No a la pobreza.

-Analogías con la actualidad de nuestro país…

- Creo que el mensaje que tenemos que dar es seguir en la calle y no abandonarla nunca. 23 años después, de nuevo tenemos que estar movilizados enfrentando las mismas políticas de ajuste, aunque ahora manejadas por los propios dueños de las corporaciones. En la Argentina actual, una vez más, intentan ajustar y apropiarse de la riqueza que generamos los trabajadores y trabajadoras.

* Equipo de comunicación CTA Autónoma
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