La Chinomanía en San Justo

No suelo escuchar radio, no de la forma que lo haría o hace  alguien que ama la radio y sobre todo la radio difusión local, no quiero decir con esto que no me interesa la radiodifusión local pero casi por casualidad fui testigo oyente de un comentario en una emisora local, desagradable por sobre todas las cosas en la emisora quizás  más escuchada,  justo en el momento que me encontraba de compras, algo que  suelo hacer muy seguido, y el tema era “los súper chinos”.

Mas allá del eufórico y enérgico mensaje que el locutor intentaba imponer su punto de vista contra la instalación de otro “súper chino” en la ciudad, escuche como una mujer de casi unos 50 años que esperaba delante mío en la caja de ese “súper local” reía entre dientes y decía: “ya van a bajar los precios y van a ser más amables con sus clientes”…

Pero no quiero escribir sobre lo que sucedió en ese negocio mientras esperábamos para que se nos cobre, si voy a escribir sobre este fenómeno que como la mayoría de los cosas que sucede en este país llegan tarde a mi localidad.

Continúo en mi razonamiento, y pienso en que estos empresarios “orientales” serán portadores de un nuevo fenómeno chino en la ciudad, la “chinomania”, nos guste o no ya esta instalado en la sociedad local.

Los supermercados chinos se organizan en cooperativas de compras para negociar en mejores condiciones con fábricas y distribuidores. Comprando en grandes cantidades, obtienen importantes descuentos y pueden ser competitivos en precios con las grandes cadenas.

Por otro lado, suelen subalquilar los distintos sectores del local (como la carnicería y la verdulería) para generar mayor valor en la compra general, ya que estas categorías de productos exige otra dinámica de compra, difícil de manejar con la compra por lotes, la distribución y los cortos plazos de duración de los alimentos frescos.

La cultura de trabajo familiar contribuye a disminuir los costos de estructura. La casa es el trabajo, y el trabajo es el hogar.

Cada local es administrado por una o dos familias, que muchas veces lo utilizan también como vivienda para disminuir los costos y los tiempos de traslado. Así es como mantienen el local abierto casi todo el día, con jornadas que suelen promediar las 14 horas.

El sistema de compra cooperativo y el trabajo familiar permiten a los supermercados chinos trasladar al producto la rentabilidad que necesitan, convirtiéndose en una óptima elección por la relación precio/variedad.

En definitiva, las compras cooperativas, un particular estilo de vida, la oferta de productos, la cercanía y los precios son los factores clave que construyeron un modelo de negocio ganador, adaptado a una época de hogares unipersonales y consumidores exigentes.

 

 

Somos un país libre y cada ciudadano es libre…, el nombre del empresario argentino más rico es de origen extranjero, y  de mi vecina que tiene una despensa es europeo.

No sé y de seguro me alegraría que algún nativo americano sea portador de una inmensa riqueza.

J.Dellorefice

 

734 veces leído

También te puede interesar...

Comentar desde Facebook

1 respuesta

  1. Mario Bocconello dice:

    La cultura del trabajo de los chinos esta a años luz de la nuestra, que cada vez queremos trabajar menos y agregar mas feriados. Los resultados estan a la vista, cada cual es dueño de su propio destino, los paises tambien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *