Ni a Pinky y Cerebro se le ocurriría.

“Los sindicatos no son organismos desligados de la política, toda vez que se inspiran en los principios de la lucha de clases. Y no puede ser de otro modo. Porque, ¿Quién compone los sindicatos? Los compone la clase obrera: los panaderos, los albañiles, los metalúrgicos; en una palabra, los explotados.” JOSÉ DÍAZ RAMOS

Leía con estupor un hecho ocurrido el fin de semana justamente en un fin de semana en el que el pueblo se volcaría en forma voluntaria a cumplir su deber cívico en una elección provincial. Quizás estas novelas clase “z” si es que existen, digo “z” porque su guion es de lo peor, causo o quizás provoco en mí una especie de rechazo por la mediocridad del acto y la pobre inspiración del cerebro de dicha operación, por no decir lo inútil que fue en pensar así. Es tan infantil lo planeado que ni Pinky y Cerebro en sus deseos de conquistar el mundo, (para los más chicos les cuento Cerebro era un ratón de laboratorio favorecido por cientos de estudios y experimentos científicos practicados sobre él que lograron poder desarrollar una inteligencia superlativa y Pinky por lo contario jamás fue capaz de desarrollar tal cualidad),   se le hubiera ocurrido tan desafortunado plan “… Un auto de un sindicato, con miembros de CD de un sindicato, panfleteando en contra de la autoridad política de turno y de un laburante comunal en plena veda electoral en una localidad vecina”.

 Recordé la frase de este español que presidiera el partido comunista en plena guerra civil española “Los sindicatos no son organismos desligado de la política, toda vez que se inspira en los principios de la lucha de clase….”.

La existencia de los sindicatos es tan pero tan especial que pocas veces estos hechos reprochables ensucian o enlutan su historia, pero por otro lado esta bueno contarlos.

Hace un tiempo atrás un grupo de trabajadores y trabajadoras de una comuna decidieron terminar con su vinculo para con un sindicato, algo que jamás le fue perdonado por la conducción actual de dicha entidad. En represaría este sindicato movilizado en una protesta patoteril junto a otros representantes de “amigos seudodirigentes” de entidades gremiales hermanas y se movilizaron para rechazar esta desafiliación en masa, como si el deseo en la expresión libre de desafiliarce fuese un acto malo. Así fue que con un despliegue de banderas, bombos, pitos y matracas se presentaron ante la sede comunal reclamando entre otras cosas las cuotas sindicales que ellos consideraban como legitima ya que no habían aceptado la renuncia del 80% de los trabajadores comunales.

La historia no termina ahí, hubo compañeros perseguidos laboralmente y acosados por esta entidad gremial.

Lo peor de lo peor sucedió este fin de semana, cuando sin respeto y en una clara desobediencia civil, cangándose literalmente en el principio de libertad y elección, representar y ser representados y como en las viejas época, las cuales nos recuerdan un pasado sangriento que vivimos los argentinos, subidos en un automóvil identificado con siglas del sindicato y con miembros del mismo fueron sorprendidos infraganti.

 La historia contará que fue un hecho desafortunado por parte de algunos dirigentes, los cuales es verdad el sindicato no fue creado con fines mafiosos, pero la historia se encargará también de contar que el poder político de turno en una asociación con la conducción sindical trabaja de forma mafiosa.

J.L

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